El Burgo de Osma

La Ciudad de Osma es el núcleo histórico altomedieval, mientras que El Burgo de Osma es la villa aledaña, declarada Villa de Interés Turístico en 1962 y Conjunto Histórico-Artístico en 1993. Es centro comarcal de servicios de la comarca de Tierras del Burgo.

Además este municipio comprende las siguientes trece localidades: Alcubilla del Marqués, Barcebal, Barcebalejo, Berzosa, Lodares de Osma, La Olmeda, La Rasa, Santiuste, Torralba del Burgo, Valdegrulla, Valdelubiel, Valdenarros y Vildé.

En su término se encuentran los despoblados de Navapalos y Velasco.

La primitiva ciudad arévaca de Uxama tuvo su asentamiento en el Cerro Castro, a muy poca distancia de la actual población de El Burgo de Osma, y allí permaneció durante la dominación romana. De ambos períodos quedan apreciables restos arqueológicos que lo atestiguan; tanto en el cerro de Uxama como en el llano, en el actual núcleo de Osma.

La ciudad celtíbera, de sustrato étnico arévaco, fue anexionada por Roma en el 99 a. C, siendo colonizada y repoblada por los conquistadores hasta las invasiones bárbaras de Hispania en el 409 d. C. En época visigoda mutó su nombre por el de Oxoma u Osoma, a la par que le era reconocida su importancia al ser encumbrada al rango de sede episcopal en el año 597. La invasión musulmana también caracterizó esta próspera ciudad a la que sus conquistadores llamaron Waxsima; de su permanencia en ella da fe la atalaya árabe que aún perdura en el cerro de Uxama.

Durante el siglo X, la Osma cristiana altomedieval —desplazada en ese momento al cerro vecino, en la margen izquierda del río Ucero, presidido por su castillo— sufre las mismas vicisitudes bélicas que las vecinas plazas fuertes de Gormaz y San Esteban, siendo repoblada en 912 d. C. y pasando con frecuente alternancia de unas a otras manos, para acabar definitivamente en las cristianas tras la desaparición de Almanzor en 1002.

 

De este periodo, el evento bélico más decisivo ligado a esta Villa fue la Batalla de Osma o del Barranco en 939, en la cual las huestes cristianas dirigidas por el Rey Ramiro II de León y el Conde de Castilla Fernán González derrotaron por completo al Califa Abderramán III, produciéndose un punto de inflexión en las guerras fronterizas. A unos 20 kilómetros al este de El Burgo se libró la legendaria, y para algunos mítica, Batalla de Calatañazor en el año 1000, donde el caudillo Almanzor fue vencido por primera vez por una coalición de castellanos, leoneses y navarros, y contrajo la enfermedad (se especula con el tifus) que le llevaría a morir dos años después en Medinaceli, sumiendo al Califato de Al-Ándalus en el caos por motivo de desavenencias sobre su sucesión. A partir de entonces y progresivamente, la población fue abandonando el cerro del castillo y se trasladó al llano, ocupando el lugar de la actual población de Osma, en la orilla derecha del Ucero.

Restaurada la diócesis, Pedro de Bourges (San Pedro de Osma) es nombrado obispo de la misma, ocupando la sede entre los años 1101 y 1109. A él se atribuye la construcción de la primitiva catedral románica sobre la base de un antiguo templo visigodo dedicado a San Miguel, cuyos restos se encontraban en el burgo establecido en el llano de la otra margen, la izquierda, del río Ucero. Desde este momento, se produjo en el pequeño núcleo burgués una rápida transformación urbana en detrimento de Osma, alcanzando entidad jurídica independiente de ella por privilegio de Alfonso VIII, constituyéndose en la villa de El Burgo de Osma.

El prelado oxomense Juan Domínguez, que ocupó la silla episcopal entre los años 1231 y 1240, ordenó la demolición de la catedral románica, obsoleta a su entender en tamaño y calidad, para reedificarla bajo los cánones estilísticos del novedoso arte gótico, siendo terminada la actual estructura gótica bajo el Obispo Bermúdez en 1361. Otro mitrado, Pedro de Montoya, dotaría a la villa en el siglo XV de las murallas que hoy contemplamos, así como también repararía las defensas del castillo en 1460. Durante el siglo XV, y hasta la secularización (Desamortización de Mendizábal) de 1836, se afianza el dominio de la Iglesia sobre la Villa, que se convierte en tierra de propiedad eclesiástica durante siglos, siendo el diácono Bernabé (1331–1351) el primer Señor-Obispo que gobierna con plena autonomía, lo cual proporcionará una gran prosperidad a la población al permanecer ajena a las grandes convulsiones políticas españolas hasta el siglo XIX. Otros grandes obispos en la historia de la Villa fueron el mencionado P. Montoya, Pedro Acosta, instaurador en 1541 de la Universidad de Santa Catalina en el auge de la población burgense, y Antonio Calderón quien edificó la actual Casa Consistorial y el trazado urbano definitivo reubicando la plaza mayor en 1766.

En el Censo de 1787, ordenado por el Conde de Floridablanca,figuraba como villa cabecera del Partido de El Burgo de Osma en la Intendencia de Soria, con jurisdicción de abadengo y bajo la autoridad del Alcalde Mayor de Señorío, nombrado por el Obispo de Osma. Contaba con 2037 habitantes.

En efecto, una vez secularizadas las tierras de la Villa, ésta será escenario de combates durante la II Guerra Carlista (1834–1840). Ya antes, en 1808, durante la Guerra de la Independencia Española, había sido saqueada por las tropas galas del mariscal napoleónico Michel Ney.

En 1943 la Diputación provincial elige mayoritariamente a su alcalde Juan José Izquierdo Jiménez para el cargo de procurador en Cortes en la I Legislatura de las Cortes Españolas (1943-1946), representando a los Municipios de esta provincia.

Actualmente es una boyante población sostenida por el turismo y la industria de componentes.

Distancia: 20 Km

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